Les Jours de Marilù

“Les Jours de Marilù”
Documental dirigido por Lidia Milani sobre “Los Dias Felices” de Samuel Beckett
Obra teatral representada en el Teatro Gral. San Martín de Bs.As. (junio-julio 2004).
Dirigida por Arthur Nauzyciel con las actuaciones de Marilú Marini y Marc Toupence
Algunas palabras de La directora:
Mi relación con Beckett siempre fue silenciosa.
Nunca dejé de soñar que en algún momento de mi vida podría viajar por su mundo. Escuchar sus “¿…y ahora qué?…”, quedar atrapada en el montículo, compartir el ritual del hastío.
Leí la obra como una partícipe oculta y acepte sus mismos códigos, sus mismas limitaciones. Tiempo. Espacio. Cuerpo. Lenguaje. Traté de ser mínima en mi acción. Quieta, con el ojo agazapado, me propuse ser testigo, acechar esos momentos desde el lugar de mi mirada. Observadora activa no solo de la inmovilidad, sino también del silencio y de las palabras articuladas.
En los camarines se iniciaba la ceremonia de la transformación: lectura solitaria de texto con ruleros. Pruebas de vestuario. Libros. Bombones. Pruebas de sonido. Maquillaje. Frutas. Peluquero con batido y secador. Collar de perlas. Revolver.
…”Winnie es una tortuga de tierra que entra a gatas en el montículo, pero también, según Beckett es un pájaro que desea flotar hacia el azul…”
Durante siete noches presencié esa situación, sin poder darle un solo indicio que la ayudara a salir de esa trampa de tiempo. Un día durante una de las funciones, estuve detrás del escenario y por momentos sentí que yo también había caído en esa trampa y debía quedarme hasta que ella pudiera salir de ese entierro infinito de segundos. La atmósfera envolvente y la luz naranja-amarillo daban la sensación agobiante de un horno de “luz infernal”.
Con Arthur acordamos que tendría total libertad para caminar por donde quisiera y acompañar el trabajo de los actores. En el camarín de Marc estaban sus botas, sus guantes y galera. El mapa de su maquillaje atemporal, los tiros en la cabeza y la cicatriz en la espalde preanunciaban su desnudez. Tuve necesidad de filmarlo de costado para ver el Willie que nunca vemos, el que se arrastra, el que está cansado, el que acciona por inercia.
En el escenario pude ver el montículo por dentro y tener la sensación de estar inmóvil en esa cárcel muda. Los técnicos lo reparaban con cinta y le ponían materia fecal de utilería para que se vea realmente “asqueroso”, tal como había decidido el director. Ahí estaba el bolso con sus tesoros adentro: el cepillo de dientes, el remedio, el lápiz labial, el espejo, los anteojos, la caja de música.
Todos se volvieron compañeros involuntarios de ese viaje interminable. Yo traté de ser fiel a todo esto y no hacer nada. Compartir con ellos ese tiempo estático. Trabajar con Marilù, Arthur y Marc fue impregnarse de la poética de Beckett. Ellos fueron artífices totales de la existencia de “esa colina imposible del tiempo”.
Comentario sobre el documental de Marilú Marini (actriz)
Descubrir el documental de Lidia Milani “Les Jours de Marilú”, fue transitar nuevamente un camino conocido, pero esta vez mis gestos, mis acciones me revelaban nuevos significados de los cuales yo no estaba consciente. A través de su atenta mirada fui vislumbrado etapa por etapa mi transformación en la Winnie de Beckett, de Arthur Nauzyciel, en la mía… La cámara de Lidia me devolvió con la minuciosa coherencia del artesano, el itinerario creativo que comenzó con el arduo trabajo sobre el texto de Beckett y que con igual precisión se prolonga en los gesto de maquillarme ponerme los ruleros…También es la visión de un testigo que supo guardar una distancia evitando invadir la intimidad del otro( la mía en este caso) y que tuvo una actitud afectuosa. Yo, tan fóbica a mi propia imagen, pude mirarme con cariño. Por todo esto, gracias Lidia